La falta de enfermeras colapsa la Urgencias del Hospital Gregorio Marañón

15 marzo 2018
La falta de enfermeras colapsa las Urgencias

Muchas profesionales de enfermería de la Urgencias del Hospital Gregorio Marañón han reconocido que, tras acabar su jornada laboral, necesitarían ingresar en la Urgencia como pacientes ya que están agotadas y con evidentes síntomas de crisis de ansiedad y/o nerviosa.

La Urgencia del Hospital Gregorio Marañón ya no da más de sí. Esta mañana había 69 pacientes pendientes de cama (se ha llegado la semana pasada a tener 75), las 10 Áreas de Urgencias con las que cuenta el Servicio albergan a más pacientes de los aconsejados y los profesionales de enfermería siguen siendo los mismos. 

El número recomendado para estas Áreas es de 6 o 7 pacientes y esta mañana ya han metido a 8, explican desde la Sección Sindical de SATSE Madrid. El número de profesionales no se ha incrementado y las contrataciones son de tres días o de una semana, como mucho, a pesar de que deberían ser estables hasta que se solvente el problema. 

La Sección Sindical de SATSE en el Hospital Gregorio Marañón afirma que la situación no sólo es insostenible sino peligrosa. “Muchas enfermeras, tras salir de trabajar de la Urgencia, han manifestado que bien podrían ingresar como pacientes. Sufren crisis de ansiedad, crisis nerviosas y, sobre todo, están agotadas por el excesivo número de pacientes que tienen que asumir, por la falta de espacio y, también, por los recursos insuficientes con los que tienen que trabajar”. 

Desde SATSE Madrid se les ha recomendado que acudan a Salud Laboral para que queden constancia de la sobresaturación de la Urgencia y de las condiciones de trabajo que soportan casi diariamente ya que, tras hablar con la Gerencia, ésta no ha hecho nada para solucionar un problema que lleva meses produciéndose y que no parece que vaya a finalizar, al menos a corto plazo. 

SATSE Madrid ha tenido conocimiento que se han derivado pacientes al Instituto Provincial de Rehabilitación (IPR) pero este recurso también se ha saturado, desconociéndose si desde la Consejería se habilitarán otros recursos o seguirá manteniéndose la situación.