El Hospital Zendal debe decidir entre vacunar o atender a pacientes Covid

22 julio 2021

Una enfermera con 30 pacientes a su cargo, como ya se ha producido en el Hospital Enfermera Isabel Zendal, es un hecho que no debería producirse nunca ya que los cuidados se ven mermados y la profesional realiza su trabajo bajo unos niveles de estrés y agotamiento máximos, incompatibles con una atención correcta al paciente.

Los ingresos en el Hospital Enfermera Isabel Zendal empiezan a incrementarse de forma exponencial y la falta de plantilla enfermera estable hace que sea incompatible seguir vacunando y ofreciendo los cuidados que precisan el cada vez mayor número de pacientes que están llegando a este espacio asistencial, derivados de otros hospitales de la Comunidad.

“En el día de ayer, explican desde SATSE Madrid, ya había más de 200 pacientes que precisaban cuidados de Enfermería pero no se disponía de las enfermeras necesarias para atenderlos. Las enfermeras están continuamente cambiando de espacio. Unas veces vacunando y otras en las salas de hospitalización, muchas veces sin los permisos de acceso necesarios para moverse libremente por el Hospital Enfermera Isabel Zendal”. Todo son trabas y dificultades para que puedan realizar su labor asistencial.

La denuncia principal, además de la ya conocida de que el centro disponga de una plantilla propia y estable, es que se tiene que elegir entre vacunar o atender a pacientes Covid ya que con la plantilla actual es imposible compatibilizar ambas. Lo coherente, explican desde SATSE Madrid, sería que la plantilla de enfermeras/os disponible pasen a realizar la labor para la que se les trasladó forzosamente (a muchas de ellas) de otros hospitales y que no fue otra que atender a pacientes hospitalizados con Covid.

Desde SATSE Madrid se vuelve a denunciar la política de renovación de los contratos de las enfermeras “que fue tarde y mal, promoviendo y facilitando que se fueran de Madrid en busca de ofertas de empleo en otras comunidades que eran mejores retributivamente y de mayor duración a las ofrecidas en el Sermas”.

Por otro lado, “los continuos vaivenes y la falta de una directriz clara sobre las decisiones a tomar, está provocando que profesionales con contrastada experiencia y años de ejercicio en el Sermas, abandonen la profesión, no por falta de motivación sino por la necesidad de descansar tanto física como mentalmente y ante la desidia que observa en los gestores del Sermas que lo único que hacen es esperar para ver si la situación se soluciona por sí misma”, añaden desde el Sindicato.

“En los últimos días, continúan, hemos observado cómo en diversos hospitales públicos de la Comunidad de Madrid se han producido colapsos en las Urgencias sin que se adopten, por parte de los máximos gestores de la CAM, medida alguna para solucionarlo de forma permanente”. Sobrecargar unos servicios para aliviar otros no es la solución ya que no se puede incrementar el número de pacientes a cargo de una enfermera, especialmente cuando se sabe que hacerlo pone en riesgo la seguridad del paciente, así como que se provoca el aumento del estrés, ya muy elevado, entre las enfermeras.

Hospital Enfermera Isabel Zendal

La situación en el Hospital Enfermera Isabel Zendal es cada vez más caótica, explican desde SATSE Madrid. “Faltan enfermeras, las planillas (programación de trabajo de las enfermeras) se comunican tarde y se modifican constantemente por bajas o por la llegada de nuevos pacientes que precisan más enfermeras para atenderles, lo que hace que cada vez más sea difícil poder librar a pesar de que es imprescindible para unas profesionales que llevan más de 14 meses sin apenas descansos y soportando unos niveles de estrés muy elevados”.

El Hospital Enfermera Isabel Zendal, finalizan desde SATSE Madrid, a día de hoy no está preparado para asumir pacientes de hospitalización por Covid y seguir vacunando las 24 horas del día con el mismo número de enfermeras. La Comunidad tendrá que elegir si quieren atender correctamente a los pacientes Covid o seguir vacunando las 24 horas del día y todo ello con la paradoja de que la Comunidad sigue impidiendo que los centros de salud puedan vacunar a la población, a pesar de ser los espacios sanitarios más cercanos a los usuarios y que históricamente son los encargados de llevar a cabo las campañas de vacunación a los madrileños.