Reclamamos al Sermas elevar la protección de los profesionales

25 enero 2021

El Sindicato de Enfermería en Madrid ha reclamado a la Dirección General de Recursos Humanos y a la Dirección General de Salud Pública que se proteja correctamente a todos los profesionales sanitarios, independientemente de la actividad asistencial que realicen. Por tal motivo, SATSE Madrid reclama el uso obligatorio de FFP2 o FFP3, en todos los ámbitos asistenciales y sociosanitarios de la Comunidad de Madrid.

SATSE Madrid ha reclamado que se dote a los profesionales sanitarios de FFP2 y FFP3 con el objetivo de protegerles correctamente ya que recuerda que “existen pruebas suficientes para afirmar que el virus SARS-CoV-2 tiene capacidad de contagio a través de los aerosoles que hay en el ambiente, sobre todo en ambientes cerrados, que llega a ser hasta 20 veces más contagioso”, considerándose ya “la vía de aerosoles como forma de transmisión dominante”.

Desde SATSE Madrid se afirma que las mascarillas quirúrgicas evitan la propagación de las gotículas “pero no de los aerosoles, que pueden ser exhalados por las zonas en que esas mascarillas no quedan ajustadas”. De igual forma, indican que las mascarillas quirúrgicas están diseñadas para prevenir infecciones bacterianas, aunque pueden ofrecer cierta protección ante el virus, pero siempre y cuando se mantenga la distancia de seguridad, y no sean ambientes cerrados y con carga viral en el ambiente.

Por tanto, recuerdan desde el Sindicato de Enfermería, que las mascarillas quirúrgicas “no son un EPI, ni lo han sido nunca, por mucho que se intentase apoyar en protocolos estatales o autonómicos con la pretensión de que se les considerase así a consecuencia del desabastecimiento que se produjo en la primera ola de la pandemia”.

Las mascarillas que realmente protegen contra los aerosoles son las FFP2 y FFP3 sin válvula, que protegen tanta al que la lleva como a quién está al lado. Estas mascarillas, además se pueden adaptar a la fisionomía de la cara de la persona que las porta.

Aumenta el riesgo

El riesgo que existe en los hospitales y centros sanitarios está incrementado por la aglomeración de personas, parte de las cuales pueden ser portadoras asintomáticas, llegando a ser super-contagiadores, con el consiguiente riesgo tanto para los profesionales como para el resto de pacientes.

SATSE Madrid explica que “el personal sanitario está expuesto a ambientes contaminados o con alto riesgo de contaminación por aerosoles portadores del SARS-CoV-2, ya que se esos aerosoles se van acumulando en los ambientes cerrados, ya sea por los aerosoles por los pacientes como por compañeros de trabajo que aún no tienen síntomas o están en fase inicial de la infección, que es cuando más poder de transmisión tiene el virus”.

Se está produciendo aún un alto número de contagios entre el personal sanitario que, ante la duda sobre su causa, se achacan a origen social, cuando con la evidencia científica actual se evidencia que en su mayoría son de origen laboral, por una exposición constante a aerosoles en el ambiente, que llegan más profundamente a las vías respiratorias. De hecho, los profesionales sanitarios puede que estén expuestos en ocasiones a dosis pequeñas, pero lo están de una manera constante (turnos que van de 7 a 24 horas) y, generalmente, utilizando sólo una mascarilla quirúrgica, la cual no proporciona la suficiente protección.

SATSE Madrid, reclama

El Sindicato de Enfermería en Madrid ha reclamado a la Dirección General de Recursos Humanos y a la Dirección General de Salud Pública que realicen todas las actuaciones oportunas a fin de que la protección respiratoria recomendada para los profesionales de la salud en entorno asistencial sea, en todo caso y en todo momento, “el nivel más alto de protección para el SARS-CoV-2, por lo que consideramos imprescindible que durante cualquier actividad y sin premisas, se facilite a los profesionales sanitarios el uso de la mascarilla autofiltrante tipo FFP2 o media máscara provista con filtro contra partículas P2. Y mascarillas FFP3 cuando en el desarrollo de la actividad se realicen procedimientos asistenciales en los que se puedan generar bioaerosoles en concentraciones elevadas”.

De igual forma, reclama que se revisen los procedimientos de declaración de Accidente de Trabajo, pues en gran parte de los casos no se realiza valoración individualizada y directamente se asume por parte del servicio de Prevención de Riesgos Laborales que se trata de una transmisión comunitaria fuera del centro.

Paralelamente, demanda la necesidad de que se lleve a cabo “la prueba de detección del COVID, ante cualquier tipo de ingreso, pues teniendo un alto riesgo de diseminación por aerosoles, el ingreso en unidades NO COVID o la realización de las pruebas diagnósticas en ambientes cerrados sin tener esta información, convierte en riesgo potencial a cualquier paciente, siendo esta causa la más factible de los brotes en centros sanitarios y socio-sanitarios”.

Controlar los accesos a los hospitales

Desde el Sindicato de Enfermería se demanda, igualmente, que se hagan efectivos los controles en los accesos a los centros sanitarios, principalmente hospitales, para evitar aglomeraciones, ya que hay constancia de que no se están cumpliendo en muchos centros sanitarios las normas que limitan el acceso de acompañantes y familiares a los mismos.

Ante esta tercera ola que ya supera en impacto a la segunda, la aparición de nuevas variantes más contagiosas, y la necesidad de garantizar al máximo la seguridad de nuestros profesionales mientras se completan las dosis de vacuna correspondientes, “incidimos e insistimos en la necesidad de adelantarnos y modificar todos los protocolos existentes en nuestra comunidad para que se indique el uso obligatorio de mascarillas FFP2 en todos nuestros centros sanitarios independientemente de la tarea asistencial a realizar”, finalizan desde SATSE.