SATSE pide mejoras que garanticen la salud de los profesionales de Enfermería

27 abril 2012

El Sindicato de Enfermería denuncia que la actual situación de recortes está repercutiendo gravemente en la salud laboral de las enfermeras. Un estudio europeo concluye que el 25 por ciento de las enfermeras sufren el síndrome de “burnout” o agotamiento profesional.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha demandado, con motivo de la celebración mañana, sábado, del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que las diferentes administraciones públicas contribuyan en la mejora de la calidad laboral de los profesionales de Enfermería con el fin de poder garantizar su seguridad y salud en el trabajo y así poder prestar la atención sanitaria que se merecen los ciudadanos

El Secretario General de SATSE, Alejandro Laguna, ha resaltado la importancia de que los profesionales de Enfermería puedan desarrollar su trabajo en circunstancias que no supongan un riesgo para su salud física y psíquica. “El desempeño de su trabajo diario no puede ser, en ningún caso, lesivo para su integridad personal”, ha recalcado.

En este sentido, Laguna ha destacado que la actual situación de recortes que sufren los distintos servicios de salud  está repercutiendo gravemente en las condiciones de trabajo de los profesionales. Así, la escasez de plantillas provoca en el propio profesional estrés, aumento de bajas o la imposibilidad de conciliar la vida laboral y familiar, factores todos que también precarizan la asistencia sanitaria que se ofrece a los ciudadanos.

También hay que destacar que otras circunstancias como una proyección personal insuficiente, la falta de autonomía, los accidentes biológicos (pinchazos, cortes…), la limitación de sus competencias con respecto a la prescripción, o la falta de reconocimiento profesional llevan a la insatisfacción y al denominado síndrome del agotamiento profesional (burnout). El estudio NEXT de la Unión Europea concluye que este síndrome afecta a en torno el 25 % de los profesionales de Enfermería europeos.

Asimismo, Laguna ha recordado que una de las consecuencias de los recortes es una menor calidad en la atención al paciente, más esperas y menos recursos, lo que puede conllevar mayores niveles de ansiedad y que éste o algún familiar protagonice un altercado o agresión con los profesionales sanitarios, especialmente las enfermeras, al ser las más cercanas a ellos.

Por todo ello, el Portavoz de SATSE ha insistido en la necesidad de que las administraciones sanitarias públicas den “marcha atrás“ a su política de recortes que provoca el deterioro progresivo de la asistencia sanitaria y, por ende, repercusiones negativas en la salud e integridad tanto de los usuarios como de los profesionales.

Con el fin de evitar accidentes y preservar la salud laboral de los trabajadores, SATSE también considera imprescindible que los profesionales de Enfermería denuncien las situaciones de riesgo y cualquier irregularidad que pueda afectar a su salud en el trabajo.