Politica sanitaria

“No se debe normalizar lo que no es normal” y desde la Consejería lo hacen a diario

"Quemadas", así están enfermeras y fisioterapeutas de la sanidad pública madrileña que inician una campaña de movilizaciones
Enfermeras y fisioterapeutas en la concentración silenciosa y bajo la lluvia en el centro de Madrid. Foto: SATSE Madrid

Enfermeras y fisioterapeutas en la concentración silenciosa y bajo la lluvia en el centro de Madrid. Foto: SATSE Madrid

  • El silencio mantenido en la concentración/perfomance que ha tenido lugar en la Plaza del Callao se justifica por el hecho de que están hartas de seguir reclamando lo que es necesario y justo para unas profesionales que están cada día más quemadas.
  • La inoperancia de la Consejería de Sanidad, que ‘echa balones fuera continuamente’, agota a unas profesionales que únicamente demandan soluciones para los numerosos problemas que les afectan.
  • La precariedad de las plantillas, la carencia de una política coherente de recursos humanos, las elevadas cargas de trabajo, la ausencia de incentivos como la jornada de 35 horas, mejoras en la conciliación, etc. justifican el inicio de una movilización, que no ha de ser la única, en el Sermas.

 

Un centenar de enfermeras, enfermeras especialistas y fisioterapeuta de todos los ámbitos asistenciales se han concentrado silenciosamente en la Plaza del Callao, en Madrid, iniciando así la campaña ‘Quemad@s’ con la que SATSE Madrid pretende promover un cambio en el rumbo de los centros públicos del Sermas.

“La sanidad pública madrileña necesita un giro de 180º. No existe ningún tipo de proyecto de futuro en la Sanidad pública madrileña y la Consejería de Sanidad debe abordar un cambio si quiere evitar el colapso de un sistema que se ha considerado pionero y que cada vez lo es menos ya que el malestar de usuarios y profesionales es cada vez más evidente”, explican desde SATSE Madrid.

No debe normalizarse lo que no es normal. “No es normal que las plantillas enfermeras estén, casi siempre, muy por debajo de lo habitual. No debe normalizarse que las bajas no se cubran, que se hagan parcialmente o la cobertura se efectúe siempre tarde. No es normal que las direcciones utilicen sistemáticamente el eufemismo ‘Necesidades del Servicio’ para suspender permisos, legalmente solicitados, y se condene a las enfermeras, enfermeras especialistas y fisioterapeutas a no poder conciliar. No es normal, pero se asume que sí, que cuando se exige un cambio en la política sanitaria de la CAM la respuesta de la Consejería sea siempre afirmar que la culpa es de otros, cuando la realidad es que la sanidad pública está transferida y depende del Gobierno regional”, explican desde SATSE Madrid. 


 

Plan Global para la Sanidad Pública

“Hay que dejar de parchear, establecer un verdadero proyecto y desarrollar un Plan Global para la Sanidad Pública, consensuado entre gobierno y agentes sociales, que saque de la catarsis actual al Sermas. No resuelve nada que se actúe parcheando y no resolviendo los problemas que surgen en el día a día”, indican las mismas fuentes.

En el primer semestre del 2025, abandonaron Madrid 650 enfermeras, expulsadas por las malas políticas sanitarias de la Consejería de Sanidad. “En lugar de fidelizarlas, el gobierno de Madrid pone trabas y promueve que se vayan a otras Comunidades. Se niega a ofrecer a estas profesionales condiciones económicas, laborales y de conciliación atractivas y, cuando necesita contratar, tiene el recurso de decir, simplemente, que no hay enfermeras disponibles cuando la realidad es que la falta de proyectos de futuro hace que todo salga tarde y mal”, indican desde SATSE Madrid. 

La plantilla enfermera, por ejemplo, lleva años creciendo por debajo de las necesidades que marca la atención diaria, las bajas no se cubren al 100% y son las propias enfermeras las que deben cubrir las ausencias de sus compañeras cuando éstas se producen y todo ello con la connivencia de los gestores públicos que se niegan a mejorar sus plantillas o a reconocer que es prioritario avanzar en cuanto a las condiciones laborales para evitar la fuga de profesionales.

Los diferentes planes con los que la Consejería quiere solucionar los problemas del Sermas, “no sirven ya que diseñan sin contar con los profesionales. El tan publicitado Plan de Invierno no ha sido capaz, ni tan siquiera, de reforzar las plantillas enfermeras ante la epidemia de gripe ya que los escasos refuerzos reclutados (no han llegado ni al 50% de los previstos) han sido utilizados por las direcciones para cubrir las bajas existentes, que sistemáticamente no se cubren”.


 

Muchos problemas y ninguna solución

Los problemas de conciliación son también recurrentes ya que las gerencias las aplican sin que exista una interpretación única de lo que se traslada desde la Consejería. Lo mismo ocurre con algunas situaciones laborales que se retribuyen de forma diferente dependiendo del centro en el que se trabaje.

A todos estos problemas se suma la negativa de la Consejería a negociar cualquier mejora para todas las enfermeras, enfermeras especialistas o fisioterapeutas. “Cada avance, por pequeño que sea, cuesta años de presión y negociación, aunque desde la Consejería se sepa que son justos y coherentes y que éstos podrían servir para mejorar la atención a los usuarios”, indican fuentes de SATSE Madrid.

La situación es tan crítica que los niveles de agotamiento y estrés son demasiado elevados y perjudican no solo al profesional sino también a su relación con los pacientes, que ven cómo los tiempos de espera aumentan o el tiempo que le dedican en los cuidados disminuye ante la imposibilidad de abarcar toda la tarea en pocas horas.

 

#EnfermerasQuemadas