Profesional

El 84% de las enfermeras madrileñas considera que la falta de personal es el principal motivo para no poder conciliar

La macroencuesta realizada por SATSE, a más de 11.400 enfermeras, indica que las profesionales de Enfermería de la Comunidad de Madrid son de las que peores datos de conciliación refieren.

Una encuesta, realizada a 1.452 enfermeras madrileñas, desnuda los problemas que tienen estas profesionales a la hora de conciliar su vida profesional y personal. De hecho, el 74’86% afirma que se ha planteado abandonar la profesión como consecuencia de las dificultades que se les ponen para conciliar, 14 puntos por encima de la media nacional.

Los datos, recogidos en una encuesta nacional, indican que el nivel de satisfacción con la conciliación, que no hay que olvidar es una competencia autonómica, difiere notablemente entre las distintas Comunidades Autónomas, encontrándose la de Madrid con índice claramente desfavorables.

Así en la pregunta sobre su satisfacción con la conciliación, casi el 80% de las madrileñas que han respondido a la pregunta indican que esta insatisfechas o totalmente insatisfechas. frente al 68% a nivel nacional, es decir, 14 puntos porcentuales por debajo.

Para una gran mayoría de las enfermeras madrileñas que han respondido a la encuesta realizada por SATSE, el 84,48% concretamente, la falta de personal de Enfermería es el principal motivo para no poder conciliar. “La escasez de plantillas en la gran mayoría de centros asistenciales públicos obliga a que muchas enfermeras tengan que doblar, lo que impide gravemente la conciliación, así como la negativa de muchas gerencias a facilitar este derecho”, expresan desde SATSE Madrid.

Un problema de salud mental

El 68’65% de las enfermeras madrileñas, frente al 61% del total de encuestadas a nivel nacional, afirma que los problemas de conciliación afectan a su salud mental y el 64’89% indican que también lo hace sobre su salud física. Un dato preocupante ya que una mayoría, el 63’6%, refiere que estos problemas de conciliación afectan muy negativamente a sus relaciones familiares y/o personales. Este dato, a nivel nacional, es claramente inferior, un 51’77%.

Otro dato preocupante es el referido a si las tensiones generadas por el trabajo afectan al cumplimiento de sus responsabilidades familiares y/o personales. En este caso, a nivel nacional, las enfermeras indican que les afecta en el 51’77%, mientras que a nivel autonómico se incrementa hasta llegar al 85’86%.

Respecto a la pérdida de oportunidades, a nivel autonómico los datos indican que el 47’2% renuncia a oportunidades de formación y el 25’23% afirma haber renunciado a otras oportunidades laborales y de promoción (16’78%).

Madrid, a la cola en cuanto a conciliación

La macroencuesta realizada por SATSE, a más de 11.400 enfermeras, indica que las profesionales de Enfermería de la Comunidad de Madrid son de las que peores datos de conciliación refieren.

El gobierno regional, garante de los derechos de conciliación, saca una pobre nota ya, según SATSE Madrid, esta encuesta pone de manifiesto la imperiosa necesidad de mejorar la conciliación entre las enfermeras madrileñas. “No puede ser que la comparación de los datos nacionales y autonómicos indiquen, en casi todos los aspectos de la encuesta, que los problemas de conciliación son mayores en Madrid que en el resto del Estado. De ahí, junto con la precariedad de las plantillas y las bajas retribuciones que aquí se perciben provoquen que muchas enfermeras abandonen la Comunidad de Madrid y prefieran trabajar en otras regiones”, finalizan.